El “macabro” plan de EU contra el sector automotriz mexicano

Yamel Cado, líder de Impuestos Indirectos y Comercio Exterior de la consultora PwC; César Buenrostro, socio de Comercio Internacional y Aduanas de KPMG, y Roberto Benavides, socio especialista en la Industria de Metales en Deloitte México, coincidieron en que no se justifica económicamente investigar a la industria automotriz bajo la Sección 232, pues es un artículo que fue creado durante la Segunda Guerra Mundial con fines bélicos.

Esto luego de que el presidente Donald Trump argumentara imponer aranceles de 25% a las importaciones de acero y de 10% a las de aluminio por seguridad nacional, argumento con el que también inició una investigación para determinar si los automóviles, SUV’s, camionetas, camiones livianos y piezas de automóviles importados son una amenaza y poder imponer un arancel.

De acuerdo con los expertos, de proseguir la aplicación de gravamenes, el impacto sería inmediato para México, se vería un freno en la demanda, afectación en inversiones y altos costos para los consumidores.

La experta de PwC explicó que a diferencia del tema del acero y aluminio, la medida en vehículos y autopartes no afecta sólo a México y a socios comerciales como Japón, Canadá y Alemania, también al propio Estados Unidos. Recordó que las grandes empresas armadoras instaladas en México son de origen estadunidense, como Ford, General Motors y Chrysler.

A lo anterior se añaden los nuevos impuestos aplicados sobre acero y aluminio, pues el sector automotriz utiliza estos insumos.

 

Fuente: Excelsior

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