Consumidor demanda a Red Bull por no “darle alas” y gana

Red Bull prometió devolver 10 dólares a cualquier cliente estadounidense que haya comprado su bebida

La marca de bebidas energéticas Red Bull enfrentó un juicio por parte de uno de sus clientes, quien indignado decidió probar suerte y demostrar que el slogan “Te da alas” era una mentira.

Red Bull vende actualmente más de 5 mil millones de latas de bebidas en 265 países y durante años se ha hecho famosa por ser una acompañante de los deportes extremos de riesgo y aventura.

El famoso eslogan de las alas comenzó a mediados de los años 90, con una serie de anuncios televisivos con animaciones sencillas en blanco y negro, donde los personajes se enfrentaban a algún tipo de dilema que superaban con ayuda de su bebida.

Este popular eslogan llevó a Benjamin Careathers a cuestionarse si la bebida realmente le daba alas y terminó demandando a la empresa por publicidad engañosa en agosto de 2014.

El hombre era un consumidor fiel de la bebida desde hace más de 10 años, pero no había conseguido alas o ningún tipo de rendimiento intelectual o atlético.

Careathers investigó los componentes de la bebida y descubrió que contenía menos cafeína que una taza de café, por lo que inició la demanda.

Careathers demandó a la marca tras 10 años de consumir la bebida
Red Bull prometió devolver 10 dólares a cualquier cliente estadounidense que haya comprado su bebida

 

La marca de bebidas energéticas Red Bull enfrentó un juicio por parte de uno de sus clientes, quien indignado decidió probar suerte y demostrar que el slogan “Te da alas” era una mentira.

Red Bull vende actualmente más de 5 mil millones de latas de bebidas en 265 países y durante años se ha hecho famosa por ser una acompañante de los deportes extremos de riesgo y aventura.

El famoso eslogan de las alas comenzó a mediados de los años 90, con una serie de anuncios televisivos con animaciones sencillas en blanco y negro, donde los personajes se enfrentaban a algún tipo de dilema que superaban con ayuda de su bebida.

Este popular eslogan llevó a Benjamin Careathers a cuestionarse si la bebida realmente le daba alas y terminó demandando a la empresa por publicidad engañosa en agosto de 2014.

El hombre era un consumidor fiel de la bebida desde hace más de 10 años, pero no había conseguido alas o ningún tipo de rendimiento intelectual o atlético.

Careathers investigó los componentes de la bebida y descubrió que contenía menos cafeína que una taza de café, por lo que inició la demanda.

Una vez que se dio a conocer la demanda, más consumidores se sumaron a ésta. La demanda establecía que la compañía daba a los consumidores la impresión de que la bebida ofrecía a las personas algún tipo de extra físico o mejora, pero no era así.

Transcurrido algún tiempo, Red Bull resolvió la demanda y prometió devolver 10 dólares a cualquier cliente estadounidense que haya comprado su bebida desde el 2002. También señaló que devolvería 15 dólares en productos de Red Bull a los afectados.

Tras el acuerdo, la marca debería pagar 13 millones de dólares, de los cuales 6,5 millones se destinarían a un fondo sobre la estimación de 1,4 millones de consumidores que podrían estar afectados y solicitarían un reembolso.

Red Bull cumplió con la demanda pero sostiene que su publicidad y el etiquetado de sus productos siempre han sido veraces y exactos.

 

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