Berrinche de Mike Pence le cuesta 250 mil dólares a la Casa Blanca

A los estadunidenses les salió bastante caro el berriche que hizo ayer el vicepresidente Mike Pence durante un partido de la NFL en el que su presencia fue relámpago.

Pence abandonó el juego entre los Colts de Indianápolis y los 49ers de San Francisco minutos después de haber llegado, enfurecido por las protestas simbólicas que hicieron varios jugadores durante la ceremonia del himno nacional.

“Aunque todo el mundo tiene derecho a sus propias opiniones, no creo que sea demasiado pedirle a los jugadores de la NFL que respeten nuestra bandera y nuestro himno nacional”, escribió Pence en Twitter minutos después de salir del estadio Lucas Oil Stadium de Indianápolis.

“Estoy de pie con el presidente (Donald) Trump, estoy con nuestros soldados, y siempre defenderé nuestra Bandera y nuestro Himno Nacional”, dijo Pence, en consonancia con la postura de su jefe, quien en las últimas semanas ha fustigado a los jugadores que se arrodillan durante el himno, en protesta por la violencia policial contra minorías raciales.

De acuerdo con un cálculo de la cadena CNN, la rabieta de Pence costó a los contribuyentes estadunidenses alrededor de 250 mil dólares, contemplando los gastos provocados por sus traslados en avión desde Las Vegas a Indianápolis y, posteriormente, de ahí hacia California.

Trump elogió el comportamiento de su vicepresidente a través de un mensaje en Twitter.

“Le pedí al vicepresidente Pence que abandonara el estadio si alguno de los jugadores se arrodillaba, faltándole al respeto a nuestro país. Estoy orgulloso de él y de la Segunda Dama, Karen”, comentó el mandatario.

Tras la polémica por el costo del viaje, el presidente norteamericano retomó el tema este lunes y exculpó a Pence.

“El viaje del vicepresidente Pence fue largamente planeado. Está recibiendo grandes felicitaciones por abandonar el partido luego de que los jugadores mostraran tal falta de respeto por nuestro país”, escribió.

Las protestas en la NFL comenzaron en agosto del 2016, cuando el exmariscal de campo de San Francisco, Colin Kaepernick, se sentó durante el himno en los duelos de pretemporada.

Desde entonces, los jugadores que se han manifestado durante el himno nacional han afirmado que protestan contra la brutalidad policiaca y el racismo, no contra la bandera o el himno.

 

Fuente: Excelsior

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