Los 6 fantasmas del narco que atormentan a AMLO… el Cártel Jalisco Nueva Generación y el de Sinaloa los más terroríficos

Andrés Manuel López Obrador gobierna un país amenazado por el crimen organizado y con un Ejército cuestionado dentro y fuera de México por sus abusos de fuerza y recientemente por ser blando ante los ataques de los cárteles de la Droga.

Pero AMLO sabe que no tiene otra alternativa más que asumir la realidad: del Ejército depende que la maltrecha gobernabilidad se sostenga con alfileres, como hasta ahora, porque ningún presidente ha tomado la decisión de enfrentar a la verdadera hidra de la mafia: la narcopolítica y su clase empresarial coludida.Ads by scrollerads.com

AMLO ofreció que durante su sexenio terminarán de concretar el modelo policiaco que necesita el país.

Si en cuatro sexenios el Ejército y la Marina no han podido quebrar al crimen organizado y bajar la violencia, ¿Cómo logrará López Obrador pacificar al país en tres años? Todavía no conocemos su estrategia.

México tiene un serio problema de crimen organizado, debido al número de muertes que han provocado en los últimos 12 años, arriba de 200,000, además de los desaparecidos y liderar secuestos y otros delitos.

¿Hacia dónde va el país en materia de seguridad? Todo indica que el rumbo todavía no es claro.

Pero una realidad sí es clara: López Obrador gobernará entre el poder del narco y el de los militares.

PERMANENCIA Y EXPANSIÓN DE CÁRTELES

Después de la guerra fallida de Felipe Calderón y los desatinos en materia de seguridad evidentes en el gobierno de Enrique Peña Nieto, los cárteles mexicanos se han fortalecido y hasta han tenido tiempo de reorganizarse.

Es el caso del cártel de Sinaloa: tras la caída de Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, el cártel entró en una disputa interna, al parecer ya zanjada. Y ahora el cártel se dividió en cuatro frentes: sus hijos, Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán encabezan un bloque; otro lo lidera Aureliano Guzmán, hermano de El Chapo, quien se enfrentó con sus sobrinos por el liderazgo de la organización hasta que tomó su parte.

De acuerdo con el informe Evaluación Nacional de Amenaza de Drogas, dado a conocer por la DEA, Rafael Caro Quintero estaría al frente de otra pieza del cártel de Sinaloa y con ello, se dijo tras su liberación hace cinco años, habría retomado el tráfico de drogas hacia Estados Unidos. Y una cuarta posición –para muchos la más importante –es la que mantiene Ismael El Mayo Zambada, quien se ha mantenido más de cinco décadas en el negocio del narcotráfico sin ser detenido ni molestado.

Empleado de una mueblería en Culiacán antes de engancharse en el narco, Zambada es tan viejo en el negocio del narcotráfico como Juan José Esparragoza Moreno, El Azul, el mejor negociador que ha tenido el crimen organizado. Se asegura que Esparragoza murió hace tres años, presuntamente debido a un infarto, pero las autoridades federales nunca confirmaron su muerte. Hábil en el arte de la mentira, El Azul pasó a formar parte del misterio, igual que Amado Carrillo, pues de ambos se afirma que no están muertos.

De acuerdo con los informes oficiales, el cártel que más creció durante los dos últimos sexenios fue el de Jalisco Nueva Generación, encabezado por Nemesio Oseguera. Actualmente tiene presencia en 26 entidades federativas y su principal feudo es Jalisco.

Estos son los fantasmas del narco a los que enfrenta AMLO durante su mandato: 

Cártel de Sinaloa

Líderes: Ismael “El Mayo” Zambada. Las autoridades afirman que se ha sumado Rafael Caro Quintero, excarcelado en 2013, tras una larga condena por el asesinato del agente de la DEA Enrique Camerena.

Recientemente, el liderato de los hijos de El Chapo Guzmán han salido a la luz tras los enfrentamientos en Culiacán, luego de la detención y liberación de Ovidio Gúzmán López, que dejó varios muertos y heridos.

Territorio

Controla buena parte de Sinaloa, Durango, Sonora, Baja California y Chihuahua. Con presencia en al menos otra decena de estados.

Actividades

La detención y condena de Joaquín “El Chapo” Guzmán no parece haberle restado excesivo poder y presencia al cártel, también conocido como la “Federación”. Es uno de los pocos grupos con presencia a nivel nacional. Gestionado ahora por otro de sus líderes más veteranos, Ismael “El Mayo” Zambada, el cártel mueve, según la DEA, una parte significativa del narcotráfico en Estados Unidos con partidas elevadas de marihuana, cocaína, metanfetamina y heroína. Su control de buena parte de la costa del Pacífico, además de una presencia significativa en varios pasos fronterizos –como Tijuana o El Paso–, le asegura una posición predominante que no ha perdido a pesar de las sucesivas guerras con diversos cárteles y de la detención del Chapo.

Es el cártel que goza de una expansión internacional más amplia, prácticamente global. Según la DEA, además de en Estados Unidos –el principal mercado de drogas mundial–, el cártel tiene operaciones en unos 40 países –en Suramérica, Centroamérica, África– para asegurarse también la cadena logística hacia su segundo mercado principal, Europa. Además del tráfico de drogas y de personas, la extorsión y los derechos de paso, el cártel de Sinaloa lleva años obteniendo grandes beneficios gracias a su implicación en la exportación –legal e ilegal– de minerales con destino, sobre todo, a China. En muchos casos, los de Sinaloa –como otros cárteles– establecen alianzas con compañías mineras –las empresas canadienses destacan dentro del sector minero mexicano– para ejercer como seguridad privada, llegando a usar la violencia contra la población local que se opone a las prospecciones. También recibirían cánones de las empresas por la explotación y exportación de minerales. De Asia provendrían a su vez buena parte de los precursores para la elaboración de la metanfetamina que termina comerciando. El cártel no está exento de enfrentamientos entre las diversas facciones que lo componen, como la que habría enfrentado a dos hijos del Chapo, en Baja California, con El Licenciado, líder del cártel en ese estado quién, supuestamente, habría intentado negociar una alianza con el cártel de Jalisco Nueva Generación para desplazar a los hijos de Guzmán.

Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) 

Líderes

Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, y Jorge Luis Mendoza Cárdenas, La Garra (para sus operaciones en EE UU).

Territorio

Jalisco, Baja California, Michoacán, Guerrero, Guanajuato, Oaxaca y Veracruz.

Actividades

En menos de una década, este grupo criminal se ha expandido a nivel nacional –además de tener negocios en 14 países– hasta convertirse en el grupo más ascendente de todo el panorama delincuencial mexicano, rivalizando según algunos analistas con Sinaloa en importancia. El grupo, surgido de una escisión del Cártel del Milenio, comenzó a ser conocido en torno a 2007 como los “Mata Zetas”, aliados del Cártel de Sinaloa en su brutal guerra con los Zetas por el control de plazas y territorios. A día de hoy, plenamente independendiente, según autoridades y analistas, prosigue su expansión con una eficaz mezcla de acciones armadas y representaciones propagandísticas, como la realizada a finales de 2017 en Oaxaca para anunciar su “llegada” al estado. Aunque la operación que les dio a conocer a nivel nacional e internacional tuvo lugar en 2015, cuando derribaron un helicóptero de las fuerzas federales en el estado de Jalisco.

Como resultado de su expansión territorial el CJNG ha librado guerras contra otros grupos: por ejemplo, contra Sinaloa –por el control de zonas de Juárez y en los estados de Jalisco y  de Baja California– o contra los Caballeros Templarios en Guerrero. Una de las ventajas del CJNG, según varios expertos, es que dispone de un liderazgo fuerte en la figura de Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho. A él se le atribuye la estrategia de usar actos de violencia extrema que, en algunos casos, son filmados y usados con fines propagandísticos. En 2015, por ejemplo, circuló un vídeo en el que se veía el asesinato de un padre y un hijo a los hicieron explotar tras haberles adherido cartuchos de dinamita. Sus fuentes de ingresos están menos diversificadas que las de otros cárteles, y obtiene beneficios sobre todo con el tráfico internacional de droga y con su venta al menudeo, aunque en estados de la costa del Pacífico como Michoacán, se ha detectado su presencia en las redes de producción y venta de frutas tropicales como el aguacate, uno de los negocios millonarios que parasitan también otros grupos criminales.

Para 2019, el CJNG es el de mayor presencia en en la República Mexicana.

Cártel de Juárez

Líderes

Carlos Arturo Quintana, El 80, y Julios César Olivas Torres, El Sexto.

Territorio

Chihuahua, en especial Ciudad Juárez.

Actividades

junto con el cártel de Tijuana, el de Juárez es uno de los denominados “colectores”, por los altos ingresos que obtienen gracias a los derechos de paso –de drogas, armas y migrantes– que les pagan otros grupos criminales dada su control privilegiado de los respectivos estados fronterizos. Su negocio se complementa con el tráfico de toneladas de marihuana –controlando también plantaciones en el estado– y en menor medida cocaína. Según la DEA, en los últimos años han aumentado el trasiego de heroína –cultivada en las montañas de su estado– y metanfetamina. La guerra por el control de Juárez frente a Sinaloa ha reducido su intensidad respecto a los primeros años de esta década –el cártel de Juárez perdió parte del control de Ciudad Juárez frente al grupo del Chapo y más recientemente frente a Jalisco Nueva Generación–, pero nunca se ha logrado una tregua definitiva y duradera entre ambos grupos. Según los analistas, el grupo de la Línea habría dejado de ser el brazo armado del cártel  y estaría ganando peso tanto frente a sus exsocios como frente a viejos enemigos comunes, como el Cártel de Sinaloa, en la disputa por el paso a través de Juárez y otras plazas del estado de Chihuahua. A mediados de mayo, detuvieron a su líder Carlos Arturo Quintana, conocido como El 80.

Cártel del Golfo

Lideres

José Antonio Romo López, Don Chucho, y José Alfredo Cárdenas Martínez, El Contador.

Territorio

 Tamaulipas y Quintana Roo. Residual en San Luis Potosí.

Actividades

el cártel del Golfo llegó a convertirse en uno de los más poderosos bajo el mando de Osiel Cárdenas, pero hace ya más de una década que dejó de ser uno de los grandes por una combinación de detenciones y asesinatos de sus sucesivos líderes y, sobre todo, por los enfrentamientos internos. La expansión territorial del grupo no ha variado mucho en este último lustro, en Tamaulipas, su feudo actual, mantienen una disputa con sus exasociados, los Zetas, por el control de diversas plazas en el estado. Su principal fuente de ingresos la obtiene del tráfico de marihuana o cocaína a través de Texas, aunque también se han detectado operaciones con heroína y metanfetamina. El informe de la DEA afirma haber localizado una operación semanal de al menos 100 kilos de cocaína movidos únicamente por uno de sus principales operadores.

Su alto control del estado de Tamaulipas se extiende a la práctica totalidad de actividades económicas de la zona a través de la extorsión de negocios, desde empresas consolidadas a pequeños autónomos como taxistas o vendedores ambulantes. También secuestra a migrantes que atraviesan el estado rumbo a EE UU y pide rescates a sus familias. Por lo que respecta a su presencia en el turístico estado de Quintana Roo, a mediados de 2017, las autoridades detuvieron en Cancún –ciudad turística con fuerte implantación de grupos criminales– al presunto coordinador de las actividades del grupo. El cártel había llegado a controlar buena parte del Golfo de México y de la península del Yucatán.

Cártel de los Beltrán Leyva

Líderes

Fausto Isidro Meza Flores, El Chapo Isidro y José Luis Ruelas Torres.

Territorio

Guerrero, Morelos, Nayarit y  Sinaloa.

Actividades

Este cártel lleva años perdiendo poder, territorio e influencia. Ninguno de los hermanos Beltrán Leyva –que nacieron en el mismo pueblo perdido en la Sierra de Sinaloa del Chapo– dirige ya las operaciones del grupo, tras sus asesinatos o detenciones. Las informaciones sobre las células que trabajan para la organización del grupo criminal son confusas. Según la DEA, varias de estas células han ido ganando entidad propia aliándose, para asegurarse derechos de paso, con otros cárteles como Juárez, los Zetas o el CJNG. Las autoridades estadounidenses aseguran que el grupo conserva centros de distribución de marihuana, cocaína, heroína y metanfetamina en Phoenix, Los Ángeles, Chicago y Atlanta. En 2017, el Ejército mexicano llevó a cabo una operación que terminó con la muerte de uno de los líderes del cártel en el Pacífico mexicano, Juan Francisco Patrón, conocido como El H2, que controlaba las operaciones del cártel en los estados de Nayarit y Jalisco.

Cártel del Noreste

De acuerdo con analistas consultados por Infobae México, su historia se remonta a la década de los ochenta y noventa, cuando el Cártel del Golfo estaba en su apogeo.

A finales de los noventa algunos de los capos empezaron a reclutar ex militares y antiguos policías federales para contratarlos como sus guardaespaldas.

La razón era que si llegaban a ser detenidos por las autoridades, recibían una pena menor si únicamente les encontraban droga, en lugar de armas. Los guardaespaldas eran los únicos que estaban armados, por lo que a los capos, no los podían acusar de portación de armas.

Osiel Cárdenas Guillen, antiguo líder del Cártel del Golfo que en 2010 recibió una sentencia de 25 años de prisión, fue uno de los principales narcos que comenzaron a reclutar guardaespaldas militares, quienes más tarde serían nombrados como «Los Zetas».

El nombre de la organización tiene que ver con las claves de radio que utilizaban en aquel entonces, y en las que la letra «Z» tenía varios significados.

A partir de ahí los Zetas cobraron un nuevo significado, convirtiéndose en uno de los grupos criminales más temidos en todos el país. Según el gobierno federal le quitó terreno al Cártel de Sinaloa, liderado por Joaquín «El Chapo» Guzmán.

El lugar donde se establecieron con mayor fuerza fue en la ciudad de Nuevo Laredo, Tamaulipas, en la frontera con Estados Unidos.

Con el paso de los años, después de varios reclutamientos, empezaron a surgir nuevas generaciones de zetas. Entre ellos estaba una familia de Nuevo Laredo, que fue conocida como los Treviño Morales.

Heriberto Lazcano, entonces líder de Los Zetas, tenía un sicario al que le guardaba cierto favoritismo con respecto al resto. Ese hombre era Miguel Angel Treviño Morales, alias el «Z-40», quien debido a su fama de asesino implacable ascendió rápidamente en la organización.

Los Treviño Morales se hicieron con el control de Los Zetas después de que Heriberto Lazcano fuera abatido durante un enfrentamiento contra la Marina, en octubre del 2012.

Así se mantuvieron por algunos años, hasta que algunos de los fundadores de la organización que habían sido encarcelados en el pasado, comenzaron a salir de prisión.

Algunos de ellos fueron el «El Rex» (o «Z12») y el «Bravo 01», quienes fundaron el cártel de los Zetas «Vieja Escuela», cuyo objetivo principal era quitarle el control a los Treviño Morales. Es en ese momento cuando la organización se parte en dos y surgen los de la Vieja Escuela y el Cártel del Noreste.

Este último grupo instaló su base de operaciones en la Ciudad de Nuevo Laredo, aunque también tienen presencia en otros estados como Veracruz, Tamaulipas (Ciudad Victoria), Nuevo León (Monterrey) y Zacatecas.

«Son un cártel muy fuerte, que además de estar esparcido en varios lugares es conocido por ser muy sanguinario en su forma de operar», explicó a Infobae México el periodista Ildefonso Ortiz.

Para darse una idea del nivel de sadismo al que son capaces de llegar, basta con recordar un episodio que cimbró las calles del estado de Nuevo León el pasado 28 de noviembre.

Esa mañana, casi de manera de simultánea, aparecieron restos humanos en las inmediaciones de al menos tres cárceles ubicadas cerca de la ciudad de Monterrey. 

En los tres casos las partes humanas fueron halladas en circunstancias iguales: apiladas en recipientes portátiles para hielo y acompañadas de cartulinas que tenían mensajes intimidatorios escritos. 

Con el tiempo se supo que aquellos restos pertenecían a una sola persona.

Se trataba del cadáver de Luis Reyes Enriquez, mejor conocido como «El Rex», antiguo líder del Cártel de los Zetas «Vieja Escuela».

Se supo que su cuerpo había sido robado de una funeraria  de Nuevo Laredo la noche del 27 de septiembre. Horas más tarde, el cadáver apareció desmembrado y decapitado afuera de las cárceles de Topo Chico, Apodaca y Cadereyta.

Además del tráfico de drogas, el Cártel del Noreste también está involucrado en otros delitos como tráfico humano, robo de combustible, secuestro y extorsiones.

Con respecto a este último delito, no son pocos los comerciantes de Nuevo Laredo que han denunciado «cobros de piso» por parte del Cártel del Noreste, quienes les exigen una especie de «impuesto» para poder seguir trabajando.

En algunas ciudades se ha reportado que tienen igual o incluso más control que el gobierno local.

Un ejemplo de esto se ve reflejado en la poca libertad de prensa que existe en Nuevo Laredo, en donde ningún periódico menciona el nombre del Cártel del Noreste. Distintas versiones señalan que los narcos han amedrentado a los medios de comunicación.

Incluso ha sido reportado por algunos portales especializados como Breitbart News la existencia de los llamados «enlaces», quienes actúan como portavoces entre los medios de comunicación y los cárteles del narcotráfico.

Otra cosa que los ha hecho famosos es su habilidad para hacerse pasar como marinos o policías federales, pues se ha detectado que para salir a sus enfrentamientos se han disfrazado de militares o policías.

Según Ortiz, esto lo hacen para poder culpar a las autoridades de sus  crímenes, lo que los convierte en un cártel muy hábil y astuto que ha demostrado tener la capacidad para manipular las cosas en pro de su beneficio.

Esto quedó demostrado hace dos años, cuando la Marina estaba combatiendo fuertemente al Cártel del Noreste en Nuevo Laredo. Coincidió que en aquel entonces se había esparcido el rumor de que los marinos estaban secuestrando a personas inocentes.

Los medios locales empezaron a divulgar ese tipo de historias, las cuales en realidad estaban siendo impulsadas bajo presión por el crimen organizado.

Las denuncias trascendieron a tal grado que Naciones Unidas (ONU) sacó una carta en la que se quejaba de las violaciones a los Derechos Humanos en Nuevo Laredo.

El escándalo provocó que aquel grupo de marinos fuera retirado de sus funciones en aquel territorio, dejando el terreno libre para los cárteles.

Sobre el enfrentamiento que dejó una veintena de muertos en Tamaulipas, versiones destacan que inició porque un grupo de hombres armados del Cártel del Noreste incursionó en la ciudad de Refugio Hinojosa, que actualmente está bajo el control del Cártel del Golfo.

Las autoridades informaron que durante la contienda los cárteles utilizaron explosivos y lanzagranadas. Uno de los vehículos que quedaron en la escena fue una camioneta blanca con placas de Texas que tenía logotipos de la Armada Mexicana.

Recientemente, una célula del Cártel del Noreste ha destacado de las demás por tener en sus filas a niños sicarios, menores de edad que son expuestos en las redes sociales, fuertemente armados y con radios de comunicación, ‘La Tropa del Infierno’.

Fuente: Vanguardia

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