El parlamento de Turquía aprobó las operaciones militares contra los kurdos en Siria: las tropas destruyeron muros fronterizos y se alistan para el ataque

El parlamento de Turquía aprobó el martes una extensión de las operaciones militares en Siria e Irak hasta octubre del 2020, mientras las milicias apoyadas por Ankara y las Fuerzas Armadas turcas se concentraban en la frontera con el noreste de Siria previo a una ofensiva inminente contra las tropas kurdas allí apostadas, y luego de que Estados Unidos anunciara el retiro de sus tropas de la región.

Según imágenes publicadas por medios de Ankara, las tropas incluso han destruido parte de los muros que estaban construidos en el límite territorial, como puesta a punto para proceder con la operación.

Turquía invadió el noroeste de Siria en 2016 en lo que llamó Operación Escudo del Éufrates, una ofensiva en conjunto con las coalición de milicias árabes Ejército Libre Sirio (FSA), opositoras al régimen de Bashar al Assad, para expulsar al grupo kurdo YPG de la zona. Ankara vincula a esta facción con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), organización a la que considera terrorista.

En 2018 y en el marco de la Operación Rama de Olivo, Turquía y sus aliados extendieron las operaciones hacia el este, expulsando a los kurdos de la ciudad de Afrin pero deteniéndose en el río Éufrates.

Desde entonces Ankara controla una porción de territorio en el noroeste de Siria, y el parlamento votó el martes a favor de extender el mandato hasta el 30 de octubre de 2020 para continuar con esta presencia y extenderla hacia el este, de acuerdo al periódico Daily Sabah, lo que constituye una aprobación formal para la inminente operación.

La moción propuesta por el presidente Recep Tayyip Erdogan fue aprobada por mayoría con apoyo del oficialista Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) y los opositores Partido Republicano del Pueblo (CHP), Partido de Acción Nacionalista (MHP) y el Partido IYI, de acuerdo a Hurriyet. El Partido Democrático de los Pueblos (HDP), que defiende a la minoría kurda en Turquía, votó en contra, entre otras fuerzas de menor envergadura.

Se trata de un renovación del mandato que fue aprobado en 2018 para extender las operaciones hasta el 30 de octubre de 2019, fecha límite que se aproximaba.

El mandato también incluye a las operaciones en el norte de Irak, donde Turquía suele realizar bombardeos aéreos contra posiciones de las fuerzas kurdas peshmerga, a las que también acusa de estar vinculadas con el PKK. Pero no ha habido allí operaciones terrestres, hasta la fecha.

La votación en el parlamento ocurrió poco después de que el Ministerio de Defensa de Turquía anunciara en su cuenta oficial de Twitter que las preparaciones para una nueva operación militar en el noreste de Siria habían concluido y que la ofensiva era inminente.

“La creación de una zona segura es esencial para la seguridad de los sirios y la estabilidad y paz de la región”, dice el comunicado del Ministerio. “Las fuerzas de seguridad turcas no tolerarán nunca la creación de un corredor terroristas en la frontera. Todas las preparaciones para la operación han terminado”, agrega.

Con esta “zona segura” hacía referencia al plan anunciado recientemente por Erdogan de expulsar a los kurdos de toda la franja norte de Siria, fronteriza con Turquía, para reubicar allí a los casi tres millones de refugiados sirios que se encuentran viviendo en campos especiales en territorio turco, tras escapar de la guerra civil que arrasa con el país desde 2011.

Tras dos días de bombardeos aéreos contra posiciones kurdas, este miércoles se multiplicaban los reportes de una fuerte acumulación de tropas turcas y aliados y equipos militares (incluyendo tanques y artillería) en la ciudad de Akçakale, en la frontera con Siria, previo a la invasión. La agencia Bloomberg citó incluso a un militar de Turquía, en condición de anonimato, quien aseguró que una pequeña fuerza de avanzada había ya cruzado en dos puntos en preparación para el ataque principal.

El domingo Estados Unidos había anunciado el retiro de un contingente de entre 50 y 100 tropas especiales que estaban desplegadas en el noreste de Siria y en apoyo de las milicias kurdas YPG, en un paso hacia la salida definitiva del país de este conflicto buscado por el presidente Donald Trump que abrió las puertas a la ofensiva turca.

La medida fue criticada por las fuerzas kurdas, que creen haber sido abandonadas por Washington tras cuatro años de luchar en conjunto contra el grupo terrorista Estado Islámico (ISIS, inglés), cuyo “califato” fue finalmente destruido en marzo, tras lo cual los extremistas pasaron a la clandestinidad.

El ISIS, al ataque

Este mismo miércoles, yihadistas miembros de una célula durmiente del ISIS atacaron la ciudad de Raqqa, su antigua capital en el norte de Siria recuperada en 2017 por los kurdos con apoyo de Estados Unidos, según dos grupos activistas sirios y un contingente aliado de Washington.

Los milicianos atacaron de madrugada un puesto de las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF), coalición de milicas lideradas por kurdos y aliadas de Estados Unidos, en la ciudad de Raqqa. En total los extremistas realizaron tres ataques suicidas contra posiciones de las SDFen la ciudad, según el contingente kurdo, que no informó de víctimas.

El colectivo activista “Raqqa Está Siendo Masacrada en Silencio” reportó una explosión y un intercambio de disparos. Por su parte, el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH), un grupo que monitorea la guerra con sede en Reino Unido, dijo que dos terroristas del ISIS habían participado en un tiroteo antes de inmolarse.

Las fuerzas kurdas, a su vez, calificaron al ataque como una ofensiva “de gran envergadura” de parte de los yihadistas para retomar Raqqa y lo vincularon al retiro de Estados Unidos y a la inminente operación turca.

“Al mismo tiempo que los turcos amenazan con invadir el noreste de Siria, células durmientes del ISIS lanzaron una operación a gran escala contra bases de seguridad de las SDF dentro de Raqqa”, indicó el portavoz de las SDF Mustafa Bali en Twitter. “Entonces ¿quién se ofrece voluntario para pelear con ellos en caso de que conquisten partes de la ciudad si ahora las FSD están ocupadas encargándose de la frontera?”, agregó.

A pesar de que el ISIS perdió territorialmente esta urbe en 2017 y su último bastión en marzo de 2019, los atentados y ataques han continuado casi de manera constante en los últimos meses.

Fuente: Infobae

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