Exigen médicos en Chihuahua contratación permanente

Trabajadores del Hospital de Guadalupe y Calvo realizan un paro de labores, el cual cumplió este martes nueve días; denuncian falta de sedantes, insulina y otras medicinas para enfermedades crónicas, la descompostura del aparato de rayos “X” y de la instalación eléctrica del hospital

La Jornada.- Médicos, enfermeras y trabajadores administrativos del Hospital Regional de Guadalupe y Calvo, en la Sierra Tarahumara, cumplieron nueve días de paro de labores y en su protesta participan habitantes del municipio y líderes indígenas de comunidades aledañas; los inconformes exigen al gobierno de Javier Corral Jurado contratación permanente de médicos especialistas y prestaciones laborales, abasto de medicamentos e insumos, y dar mantenimiento a las instalaciones de la clínica.

Trabajadores sindicalizados del Hospital de Guadalupe y Calvo realizan un paro de labores en oficinas y consulta externa, el cual cumplió este martes nueve días; denuncian falta de sedantes, insulina y otras medicinas para enfermedades crónicas, la descompostura del aparato de rayos “X” y de la instalación eléctrica del hospital, además de la renuncia de pediatras, ginecólogos y cirujanos porque su contrato era temporal y por honorarios.

En el plantón al exterior del hospital y toma de las instalaciones participan gobernadores rarámuris de las comunidades indígenas de Dolores, Chinatú, Santa Rosalía, San Pedro y Nabogame, municipio de Guadalupe y Calvo, además 300 habitantes de la cabecera municipal firmaron un pliego petitorio que los trabajadores de la salud entregaron a Javier Corral el 11 de julio anterior.

Los inconformes mantienen cerrada el área de consulta externa y oficinas administrativas del hospital; acusan que ningún funcionario se ha acercado para buscar una solución al problema.

Trabajadores de la salud de la Jurisdicción Sanitaria de Guachochi, que también laboran en la Sierra Tarahumara, anunciaron que laboran bajo protesta, piden a los gobiernos federal y estatal atender la exigencia de mejores condiciones laborales, medicinas y mantenimiento para las clínicas que atienden población indígena.

Evangelina González, delegada sindical en la región de Guachochi, acusó que los hospitales y consultorios de la zona serrana están deteriorados, no cuentan con insumos ni medicamentos del cuadro básico, tampoco tienen vehículos para llegar a zonas alejadas.

Informó que el año pasado murieron 31 niños menores de cinco años de edad en toda la Sierra Tarahumara, por enfermedades como diarrea, infecciones respiratorias y desnutrición que podrían haberse prevenido o tratado a tiempo, de contar con mejores condiciones para la atención de la población indígena.

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