Ocho trucos para que el calor no te robe el sueño este verano

El aire acondicionado no es la única manera de refrescar el ambiente sofocante que ya ha llegado a buena parte del país. Hay otras fórmulas más baratas, creativas y saludables para dormir mejor y acercar la temperatura (aunque sea levemente) a los 20 grados C que los expertos recomiendan como ideal para el descanso nocturno.

1.El arroz no es solo para comer

El arroz o el trigo sarraceno no solo sirven para comer: pueden ser útiles para bajar una pizca la temperatura. Para las noches ultracalurosas, puedes llenar un calcetín con arroz, anudarlo, y meterlo en el congelador durante un par de horas. Se mantendrá frío durante una media hora. Algo es algo.

2. Toma una cena picante

La comida picante estimula la sudoración. Suena ilógico, pero lo cierto es que comer picante ayuda a que el cuerpo pierda calor y esto puede ayudarnos a refrescarnos antes de ir a dormir. Es importante recordar, sin embargo, que para tener un descanso de calidad la cena tiene que ser ligera y temprana —por lo menos dos horas de acostarnos— para que el cuerpo no esté trabajando en su digestión mientras concilia el sueño.

3. Usa sábanas de algodón

Es mejor optar por un material natural y transpirable, como el algodón o el lino, y dejar las sábanas de poliéster para el invierno. Mejor elegir un juego de cama de color blanco u otro color claro que refleje y no absorba la luz que llega a la habitación durante el día. Si la habitación parece la antesala del infierno, una solución drástica —si bien aparatosa— es meter las sábanas en una bolsa y meterla en la nevera durante un par de horas. Puedes hacer lo mismo con los pijamas.

4. Usa un pijama muy grande

Usa una o dos tallas más de las que te corresponden, o toma uno prestado. Es conveniente que no apriete y no se quede pegado al cuerpo. Otra opción es dormir sin ropa. Algunos estudios sugieren que dormir desnudo no solo mejorará el sueño sino también la relación de pareja. El simple contacto físico, piel a piel, con nuestra pareja libera oxitocina, la conocida como hormona del amor, que refuerza el vínculo afectivo y nos ayuda a conciliar el sueño.

5. Saca los pies de la cama

Los dedos de los pies son especialmente sensibles, ya que tienen muchas terminaciones nerviosas. Sacar un pie de la cama puede servir para regular la energía de todo el cuerpo, y no solo cuando hace bochorno. Antes de dormir, puedes ponerlos en remojo en agua templada.

6. Dúchate con agua templada

Para ir a la cama fresquito, mejor ducharse con agua templada. Aunque suponga un gran alivio inicialmente, el agua fría produce un choque térmico. La sensación de frescor dura poco; después, se reactiva el organismo y el gasto energético, y esto provoca un aumento de la temperatura. El truco es conseguir la temperatura adecuada. Si está demasiado fría, el cuerpo generará calor. Pero, obviamente, no demasiado caliente o acabaras calentándote también.

7. Lávate las manos y las muñecas antes de dormir

Parece un gesto insignificante para refrescarse, pero es muy eficaz ya que, como ocurre con los pies, las manos tienen una gran cantidad de venas que transportan la sangre. Ya que estás, puedes refrescar otras zonas sensibles como la nuca, la frente, los brazos. Las bolsas de agua caliente también se pueden utilizar en verano con agua fría o helada.

8. De día, mantén todo cerrado

Este es quizá el consejo más importante. Hay tratar de que entre el calor durante el día. Y, ya de noche, es el momento de abrirlo todo. Salvo que vivas en un vecindario muy ruidoso, en cuyo caso quizá no haya más remedio que invertir en el aparato de aire acondicionado.

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