Dueña de Marlboro busca introducir su cigarro electrónico en México

La llegada de IQOS todavía no tiene fecha de entrada en el mercado mexicano, sin embargo, la compañía trabaja para introducir estas opciones, en medio de su plan de dejar la producción de cigarros en el mundo.

Philip Morris International (PMI), dueña de las marcas Marlboro y Chesterfield, avanza en su plan de dejar la producción de cigarros en el mundo, para comercializar sólo productos libres de humo, entre ellos el llamado IQOS, que recientemente fue autorizado para su venta en Estados Unidos y del cual trabaja la tabacalera para introducirlo al mercado mexicano.

“Aunque la llegada de estos productos a México hoy no tiene una fecha definida, estamos trabajando decididamente para que los fumadores mexicanos puedan acceder cuanto antes a nuestros productos sin humo que, sin duda, son mejores alternativas al cigarro, reiterando que la mejor opción siempre será no fumar o dejar de fumar”, de acuerdo con Armando Reyes, director de Asuntos Externos de Philip Morris en el país.

En su artículo 16 (fracción sexta), la Ley General para el Control del Tabaco en territorio mexicano sólo reconoce y acepta como producto del tabaco a los cigarrillos. Todo lo demás (marca, diseño y señal auditiva) está prohibido para su venta, distribución, exhibición, promoción y producción.

Todo lo que tenga similitudes con productos del tabaco pero que no deriven de esa planta, están prohibidos, así lo señala la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).

El pasado 30 de abril, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) autorizó la venta de IQOS, un dispositivo electrónico que calienta una mezcla de tabaco sin generar combustión, en dicho mercado.

“La decisión de la FDA es el resultado de la evaluación integral de la solicitud previa a la comercialización de productos de tabaco (PMTA), sometida a esta administración en el año 2017”, informó la compañía líder en la industria tabacalera y dueña de marcas como Marlboro y Chesterfield.

Se trata de un plan a largo plazo en el que trabajan más de 350 científicos en Suiza y donde se han invertido alrededor de 5,000 millones de dólares (mdd) en 10 años, tanto para la elaboración de los nuevos productos, como para la investigación y reconversión de plantas dedicadas a la fabricación de cigarros tradicionales.

“Anunciamos el compromiso de un día dejar de vender cigarros, para dedicarnos a comercializar productos sin humo, que son aquellos que no tienen combustión. Hay un consenso de que el humo del cigarro, fruto de esa combustión de quemar el tabaco, es la principal causa de las enfermedades asociadas con fumar… Aunque la manera de reducir de forma total el riesgo es dejar completamente ese hábito”, dijo Gonzalo Salafranca, director de asuntos corporativos de PMI, en entrevista realizada en abril de 2018.

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