Se va al mundial con dinero ahorrado para su boda

Screen Shot 2014-06-10 at 1.17.39 PM10-Jun-14. Egresado de Ingeniería Mecánica del Instituto Tecnológico de Ciudad Juárez (ITCJ), Alberto, de 25 años, planeaba casarse. Por ello, juntó dinero para enganchar una casa y sufragar los gastos de la boda.

“En enero del 2013 hubo una separación medio extraña y después del rompimiento, cuando me llegó ya mi ahorro, yo no sabía qué era lo que iba a hacer con tanto dinero”, expresó.

Con una pícara sonrisa, indicó que lo primero que uno hace cuando tiene dinero es comprar un carro.

“Y fue lo que yo hice. Aún así me sobraba mucho y dije ‘qué hago con tanto’. Siempre he sido fanático del futbol y dije: ‘vámonos al Mundial’”, relató.

Fanático del Liverpool de Inglaterra, apasionado de las percusiones y el bajo, y medio de contención del Inter de Juárez, Alberto Aguirre vivió desde enero del 2012 y, por un año, con sólo una quincena de su salario la mes; la otra, la guardó en la caja de ahorro, así que una vez tomada la decisión de acudir a la justa mundialista, inició su búsqueda para elegir una agencia de viajes, el dinero ya lo tenía.

“El papá de un amigo fue el que nos sugirió cierta agencia. Llegamos, empezamos a pagar mensualidades y acabé de pagar el boleto en diciembre de 2013”, comentó.

En ese proceso, el ‘camarada’, quien lo acompañaría a Brasil se arrepintió, desistió por problemas con su mujer, en pocas palabras ‘le pegaba su señora’.

Así, lo dejó solo.

Pagado en su totalidad el boleto a tierras cariocas, Alberto, quien voló ayer a Brasil vía El Paso, Dallas, Miami y Río de Janeiro, se dio a la tarea de buscar las mejores opciones.

“Siempre he tenido la curiosidad de conocer Brasil por lo que representa futbolísticamente”, resaltó.

Movido por la curiosidad y el interés, Aguirre se dijo a sí mismo “tengo qué conocer Río de Janeiro”, por aquello del Cristo del Corcovado como una de sus principales atracciones turísticas.

Ello modificó el itinerario original del viaje que tocaba Natal, Fortaleza y Recife en las que la Selección Mexicana jugará contra Camerún, Brasil y Croacia, en ese orden, el viernes 13, martes 17 y lunes 23, del mes en curso.

Por el cambio de ciudad, perdió la primera semana de su viaje.

“Pero la experiencia es bastante buena”, resaltó.

También, la reservación del hotel.

“Como quería conocer Río ahí no abarcaba el hotel y como fue de última hora el cambio, no hubo problemas”, señaló.

A raíz de ello, andará de ‘mochilazo’ y sin un lugar seguro para dormir en Río de Janeiro y en Sao Paulo.

“Ahí tengo la esperanza de poder ver jugar a Argentina –contra Bosnia, el sábado 15, en Río- para poder conocer a Leo Messi”, mencionó.

De última hora, también aceptó un cambio en su paquete de entradas a los partidos.

Con el acceso seguro para ver el duelo entre México y Croacia, Alberto encontró, para su suerte, boletos para el encuentro del tricolor frente a Brasil, en Fortaleza, el 17 de junio.

Comprar los boletos para este partido resultó un sufrir y una odisea para el coleccionista de la revista Futbol Total, quien contactó de madrugada al dueño de la agencia de viajes, quien se encontraba en Noruega.

Italia contra Uruguay es otro de los tres cotejos que presenciará en América del Sur.

Para atestiguar el Mundial en Brasil, Alberto, soltero y sin hijos, apartó sus vacaciones para esta fecha con dos años de anticipación, en el Grupo Cementos de Chihuahua Planta Samalayuca.

“Tuve que programar mis vacaciones en junio. Soy de los que no tienen hijos y esta temporada vacacional se pelean a ‘muerte’ las vacaciones ahí”, dijo.

De este modo, Alberto se olvidó de descansar en Navidad y en Semana Santa.

“Para que junio no me lo tocaran”, comentó.

Próxima la fecha del Mundial y de su viaje a Sudamérica, en su centro de trabajo, irremediablemente, se presentó un desacuerdo.

“Cuando entró ahí el eventual conflicto. Les dije: está bien, no voy, pero reembolsénme el dinero que estoy pagando y fue la razón que me dejaron ir a Brasil sin decir pío”, detalló.

Celebridad en la empresa en la que labora, Alberto viajó con ‘encargos’ de sus compañeros de enviarles saludos por televisión, para lo cual, llevó varias pancartas.

También, una playera del tricolor con el apellido Vela en la espalda porque, a decir de sus amigos, se parece al futbolista de Cancún, Quintana Roo.

Por aquello de las dudas, si encuentra una despampanante mujer brasileña y no regresa a esta frontera, sus cuates lo despidieron el domingo anterior, con una fiesta.

 

 

Fuente: Agencias

Comentarios

Comentarios