Oaxaca: muere niña en el vientre de su madre por falta de atención

Captura de pantalla 2014-02-18 a la(s) 12.24.3018-Feb-14. Después de cinco horas de espera en un hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en el municipio de Matías Romero, en el norte del Istmo de Tehuantepec, la bebé de Silvia Francisco, de 24 años, murió en su vientre, denunció su esposo, Rodolfo Feliciano Domínguez. Con éste suman seis casos de negligencia médica en Oaxaca desde el 2 de octubre pasado.

Domínguez, indígena mixe de San Juan Cotzocón, dijo que a las 10 horas del jueves 13 de enero él y su cónyuge ingresaron al área de urgencias, donde los atendió una enfermera que portaba un gafete con la leyenda «cédula en trámite», quien les pidió esperar para pasar a revisión.

Dos horas después salió otra enfermera con un gafete similar, quien les dijo que aguardaran.

Cuando llevaban cinco horas en la clínica, un médico ordenó a la mujer hacerse un ultrasonido en un clínica particular ubicada cerca del hospital del IMSS, cuyo director es Hugo Castillejos.

El indígena mixe agregó que Julio César Díaz, el médico de la clínica particular que revisó a su esposa, les informó que su bebé tenía 10 minutos de haber fallecido.

«Muy molestos y llorando, regresamos al IMSS con los resultados. Ingresaron a Silvia al área de hospitalización para intervenirla, pero ya era demasiado tarde: mi primera hija había muerto por culpa de la mala atención de las enfermeras y los doctores», sostuvo.

Rodolfo y Silvia recibieron apoyo de abogados de la Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo (Ucizoni). La coordinadora del área de atención legal a la mujer indígena, Rubí Joaquín Domínguez, rechazó el diagnóstico de los médicos del IMSS, quienes dijeron que la bebé falleció por asfixia debido a falta de líquido amniótico y a que tenía enredado el cordón umbilical en el cuello.

Dijo tener pruebas de que esta información es falsa y de que la bebé murió por falta de atención en el hospital, donde «casi a diario» hay casos de negligencia médica, además de escasez de medicamentos, equipos de rayos X y de ultrasonido, autoclaves y guantes.

Joaquín Domínguez aseguró que los servicios de salud de Matías Romero no aplican el programa de cero rechazo a mujeres embarazadas, ordenado por la Secretaría de Salud federal.

El 2 de octubre pasado, la mazateca Irma López dio a luz en el patio de la clínica del municipio de San Felipe Jalapa de Díaz, después de que una enfermera le indicó que regresara media hora después, cuando llegara el doctor del turno matutino.

El 25 de octubre, Cinthia «N» parió en el baño de la clínica de San Jacinto Amilpas, municipio conurbado a la capital del estado, luego que la médica de guardia le indicó que aún no era momento para el parto y le ordenó recostarse. La paciente sintió ganas de orinar, se dirigió al sanitario y ahí nació su bebé.

Ruth Mendoza tuvo a su hijo a 10 metros del centro de salud del municipio de San Antonio de la Cal, luego que el médico de guardia le dijo que regresara más tarde, el 5 de noviembre.

La mañana del 27 de enero una mujer dio a luz en la banqueta del hospital general Pilar Sánchez Villavicencio, en el municipio de Huajuapan de León; el médico que minutos antes la había atendido le dijo que aún le faltaban dos horas para dar a luz y no la recibieron.

El 16 de febrero, una joven de 16 años dio a luz dentro de un automóvil, auxiliada por su madre, a la entrada de la clínica 2 del IMSS, en el puerto de Salina Cruz; la joven acudió al nosocomio con dolores de parto, pero el personal le dijo que aún faltaba tiempo y le ordenaron volver más tarde. El parto ocurrió cuando regresaba a su domicilio, después de haber sido rechazada por tercera ocasión.

 

Fuente: La Jornada

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